Dentistas que quitan el hipo
Hace un par de años que visito la misma clínica dental. Es una de esas franquicias tan de moda ahora, donde trabajan 6 ó 7 doctores por turno, así como 10 ó 12 enfermeras. En general la plantilla no ha variado en este tiempo, pero he descubierto que han pasado a formar parte de ella un par de dentistas de anuncio. (Y no me refiero a los que anuncian dentrífico, sino a esos modelos de los anuncios de coches, relojes o cualquier otro objeto similar).
A mí siempre me ha atendido una doctora, cosa de la que me alegro, por otra parte, porque, siendo prácticos, ¿a quién le gusta que un tío que está como un tren le mire la campanilla? Esa clase de hombres son para disfrutarlos en otro ambiente, no en una consulta en la que babeas, arrugas el entrecejo y gimes de dolor. A la distancia a la que te observa es más que posible que te vea los granos, los pelillos o las imperfecciones varias. No hay atracción que valga, toda belleza es poca a 10 cm.
Reconozco que es una buena estrategia para captar público femenino y/o gay. Ya veo las colas a la puerta de la clínica para apuntarse a la consulta del doctor "tío bueno". Lo mismo pasaría si pusieramos a una super explosiva doctora. Alguno se dejaría sacar todas las muelas...
Sin ir más lejos, en mi última visita, mientras esperaba mi turno, pude ver como una paciente se iba detrás del doctor con una sonrisa de oreja a oreja, haciéndole guiños a la enfermera. Y lo peor es que salió con la misma sonrisa tonta, como si no le hubiera dolido el pinchazo, como si no le molestara la anestesia, como si no tuviera que pagar. Debía de pensar que eran los 100 euros mejor invertidos de su vida.



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